domingo, 23 de agosto de 2009

Una reflexión de domingo por la tarde

Por más que leo, leo y leo.... me pregunto... ¿por qué mis pacientes no salen en los libros?

Ni psicopatología, ni psicoanálisis, ni los clásicos, ni los modernos...

Como dijo aquel... la mente humana que compleja es.

lunes, 17 de agosto de 2009

Crónicas Palestinas 2: La guerra y la psicosis


¿Como influye la guerra en la psicosis? Esta era una de las pregunta que llevaba en mi mochila en mi último viaje a Palestina. Ya habia leido mucho sobre el trauma y sus efectos, la resilencia, la resistencia... al fin y al cabo era lo que me tenía que preparar y en lo que se supone que yo iba a intervenir. Pero sobre los efectos de la guerra en los psicóticos no puede encontrar nada. Ultimamente Google no me ayuda, o le hago preguntas muy dificiles o se me ha olvidado como buscar.


¿Como son los delirios de los pacientes con psicosis en Palestina? Según me contaron diferentes psiquiatras, una parte importante de los delirios tienen que ver con la guerra, con los israelies. Ven espias, sienten que les han puesto chips en la cabeza o incluso que le han quitado los órganos. También hay quien habla de emisiones radiactivas, atribuidas a los israelies.


Otro tipo de delirio tiene que ver con la situación política, delirios de persecución referidos a Al Fatah o Hamas, dependiendo del entorno del paciente.


Y luego por último, los místicos-religiosos. Creerse un profeta o un enviado parece que es un tema universal en el mundo de los delirios (lo que daria para otro post, ¿existe la universalidad en las psicosis?)


Lo que me señalaron como importante fueron las consecuencias del delirio. Muchos pacientes, aunque no supieron darme datos (no creo que existan estas estadísticas) en medio de un brote se “acercan” demasiado al muro que separa Gaza de Israel. Y claro pueden ser abatidos.


¿Como reaccionaron los pacientes con psicosis a los bombardeos de Enero? Esta pregunta motivó muchas risas entre los asistentes a mi training. “Los pacientes se esconden en sitios donde nadie los encontraría nunca” Durante los bombardeos estuvieron bien, no hubo ninguna recaída. En las semanas siguientes la gran mayoría sufrió una descompensación importante. Las explicaciones fueron enfrentarse a ese agente traumático y el no acceso a medicación que tuvieron en esas primeras semanas, ya que la mayoria de centros de salud mental estuvieron cerrados.


Las conclusiones que yo saco de las respuestas que me dieron, que fueron muchas y variadas, es que no hay unos estudios rigurosos sobre como afecta a los pacientes psicóticos las condiciones de guerra. Me parece lógico, ya que mientras los psicóticos son solo el 1% de la población, la gente que se ve expuesta a los traumas son el 100% y por tanto debe ser dificil “gestionar” los recursos. La concepción de la psicosis es todavía muy desde el defecto (como aquí) y no desde la potencialidad de una reinserción social, que además necesita muchos recursos que no tienen.


Existen muchos programas sobre como trabajar con el trauma, con el estress postraumático... es decir, como ayudar a personas como nosotros que sufren como nosotros. Es más fácil de entender ese sufrimiento imagino. Quizás habría que plantear el intervenir en la psicosis durante los conflictos por lo menos como un tema de mínimos, garantizando al menos la medicación, abriendo los centros de salud mental de forma lo más temprana posible...


No lo sé. Me fui con muchas preguntas y son más las que me he traido, como siempre. Dejo abierto el tema a vuestros comentarios.

sábado, 15 de agosto de 2009

Recomendación de libro: Vivir con plenitud las crisis (Aviso que estoy en periodo místico/veraniego...)


“Cómo utilizar la sabiduría del cuerpo y la mente para afrontar el estrés, el dolor y la enfermedad”

¿Puede aprenderse a meditar en una Facultad de Medicina? ¿Aceptaría un Hospital que se tratara a sus pacientes más difíciles con Meditación y Yoga? En 1979, el Dr. Jon Kabat-Zinn, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, uno de los centros neurálgicos de la ciencia médica de alta tecnología, lo intento y funcionó. Kabat-Zinn no era un profesor cualquiera, el mismo es un gran practicante de meditación y profesor de yoga. Según él me contó, fue durante un retiro de meditación cuando pensó que podía aplicar sus conocimientos de estas disciplinas al tratamiento del sufrimiento en un entorno hospitalario. Sin saberlo estaba fundando la Clínica de Reducción de Estrés.

Desde entonces, cerca de 14.000 pacientes han acudido a la Clínica de Reducción de Estrés y más de 3.000 profesionales de la salud han asistido a los cursos de formación. Existen más de medio centenar de artículos científicos, monografías o libros que tratan sobre esta técnica y los resultados obtenidos. Esta experiencia está disponible para el lector español desde esta primavera en el libro Vivir con plenitud las Crisis - Como utilizar la sabiduría del cuerpo y la mente para afrontar el estrés, el dolor y la enfermedad, del Dr. Kabat-Zinn que la editorial Kairós acaba de publicar.

La Clínica de Reducción de Estrés combina la visión oriental de la salud, con una exhaustiva investigación científica que le permite defender esta técnica desde una facultad de medicina. Allí, el programa se presenta bajo tres principios. Primero se le llama medicina mente/cuerpo, indicando que estos dos conceptos no están separados como a menudo se considera, sino que forman parte de un todo. Por ello problemas mentales se traducen en enfermedades y los problemas físicos crean sufrimiento mental. Segundo, se propone un retorno a la medicina participativa, en la que la persona no delegue toda la responsabilidad de la salud sobre el profesional, sino que mantenga una postura crítica y activa en averiguar qué puede hacer para mejorar por sí mismo/a sus circunstancias. Tercero, se le llama también medicina complementaria, en el sentido que lo que aquí se enseña no entra necesariamente en conflicto con la terapia o tratamiento en curso sino que puede ser complementario.

El programa de reducción de Estrés se imparte con un carácter experimental e interactivo, a grupos reducidos 10-30 personas. En el mismo se introducen métodos sencillos de relajación, meditación, yoga así como herramientas de corte más cognitivo-conductual. Se va alternando momentos de silencio y exploración interior con momentos de diálogo y trabajo en grupo. Todo ello buscando el desarrollo de Atención Consciente y sus aplicaciones útiles a la vida cotidiana. Para ello se proporciona también material en audio para poder practicar en casa, lo que es muy recomendable para el desarrollo de estas habilidades.

Durante estos años se ha comprobado que la Atención Consciente no sólo reduce el estrés, sino que también es muy útil para tratar el dolor crónico y las enfermedades psicosomáticas. Además mejora la concentración, la inteligencia emocional y la eficacia en el trabajo, reduciendo los fallos y disminuyendo los accidentes. Asimismo los participantes en estos cursos muestran una mejora en la creatividad, mayor facilidad para tomar decisiones en momentos difíciles y para comunicarse con los demás, mayor responsabilidad sobre sus acciones y mejor disposición para colaborar en equipo.

Esta técnica de reducción de estrés, que explica el libro de Kabat-Zinn es por tanto una alternativa de bajo coste para tratar un gran numero de males crónicos y psico-somáticos. Tiene la ventaja de no usar fármacos y de fomentar una cultura de salud tanto física como mental. Promueve la meditación, el ejercicio, la alimentación sana y cultivar las relaciones personales. Parece lógico que funcione ¿no? Quizás se deba buscar en nuestro estilo de vida las causas de tantas enfermedades psico-somáticas, en vez de confiar en la farmacología y en la tecnología para tratar los síntomas. ¿Será esta la medicina del futuro?

Artículo de Andrés Martín Asuero, extraido de la revista Natural

jueves, 9 de julio de 2009

STOP IT!!

miércoles, 8 de julio de 2009

¿SOSTENDRÁ SU DESEO Y MANDARÁ AL CARAJO AL INSACIABLE DE SU PSICOTERAPEUTA II?



X es un hombre “viejo” de 32 años que se pasó toda la vida trabajando desde muy niño. Su padre se lo llevaba al campo en un pueblo pequeño, por las mañanas intentaba ser un niño, pero nada más almorzar “trabajaba como un hombre hasta la noche”. Algún día del fin de semana llegaba a tiempo para cuando los otros niños estaban terminando de jugar y “me dejaban ponerme de portero”. Vivía en un ambiente familiar donde la queja por cansancio no cabía porque no se podía parar, por si ocurría algún imprevisto “que nos coja con todo hecho”. “Siempre estuvimos esperando una desgracia que nunca ocurrió”. “Nunca aprendí a parar”.

Hace 3 años “el cuerpo me paró a mí”. Desarrolló un cuadro ansioso depresivo con múltiples somatizaciones que le dejó invalidado para desempeñar sus roles de esposo, padre y trabajador. Inició un periplo por numerosas consultas de profesionales de la medicina (otorrinos, traumatólogos, neurólogos, internistas, digestivos) hasta que se convirtió en carne de psiquiatras y psicólogos, especialidades en las que visitó a lo más granado del país.

Le dieron gran número de diagnósticos de salud mental, el se queda con “obsesivo compulsivo e hipocondríaco” pero a regañadientes. “¿Cómo estos mareos, vértigos y dolores de cabeza y en el cuerpo puede crearlos mi mente?”. No se lo explica, siempre tiene la mosca detrás de la oreja, “tendré un cáncer en la cabeza”, “tendré un problema que el digestivo no ha detectado”. Sus dolores son tan molestos, siente que le anuncian que algo muy malo va a pasar y no se podrá hacer nada.

Llegó a mi consulta de psicólogo clínico de provincias, derivado por un psiquiatra de provincias, esperando un diagnóstico a la colección. En eso no soy muy bueno, y la verdad, tampoco en la búsqueda de La Verdad, pero una vez recogí la demanda inicial, le hice ver sin crearle inseguridad, que estaba dispuesto a escucharle y a buscar juntos alguna teoría que le ayude a convivir con sus experiencias. De hecho el ya la tenía…

Me contó experiencias especialmente temidas y yo le propuse probar con la “exposición”. Ya en otras consultas le habían animado a afrontar tales situaciones, “aguantarlas”, “aceptarlas”, “a no quejarse y a continuar”, “a no parar por los vértigos/mareos/dolores de cabeza…”. Generamos los ejercicios y se puso a realizarlos durante varias semanas. Pero esto era más de lo mismo…

Hasta que un día me dijo que “NO”. “QUE QUERÍA PARAR”. Toda su vida padre, familiares, jefes, médicos… le habían dicho que aguantara, que lo aceptara y siguiera, pero ese no era su deseo. Después le dijo “NO” a una orientadora laboral que no llevaba el ritmo que el quería, después se lo ha dicho a su mujer varias veces….

Y yo le entiendo y entiendo el sentido que tiene para él, estaba harto de ser dirigido por otros sin tener en cuenta sus necesidades. Y ahora quiere que en su recuperación sus deseos sean tenidos en cuenta.
Creo que el adoptar una mirada “centrada en el cliente” ha hecho nuestra relación terapéutica evolucione así. Estoy seguro que algunas personas de su entorno estarán confundidas y no muy contentas con algunas de sus decisiones, pero el me dice que sí lo está. Espero que igual que consiguió trasmitírmelo a mí, consiga hacerlo a otros. En esas estamos.

domingo, 5 de julio de 2009

Descubierto el origen genético de la esquizofrenia

No nos hemos hecho de esta noticia anunciada en el diario El Pais el día 2 de Julio, citando un estudio publicado en la revista Nature (http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Desveladas/claves/origen/genetico/esquizofrenia/elpepisoc/20090702elpepisoc_8/Tes)

No voy a comentar el artículo (que es más de lo mismo) ni criticar el títular (que ya lo hemos hecho en otras ocasiones). Lo que quiero comentar es la escasa repercusión de la noticia en el mundo de la psiquiatria, los pacientes y demás... ¿Estamos cansandos de que se nos venda continuamente que han descubierto el VERDADERO origen de una enfermedad? ¿De que valen estos estudios anunciados a bombo y platillo al psiquiatra/psicologo/paciente de a pie?

¿O será acaso que ya no nos creemos nada?

sábado, 4 de julio de 2009

Rafael Huertas nos habla sobre historia de la locura y de la psiquiatría

Millenium o el intrigante diagnóstico diferencial de Lisbeth Salander


Cómo me recuerda su caso al de un joven que fugazmente pasó por mi consulta, qué amable fue poniéndome al día en videojuegos y nuevas tecnologías. Su diagnóstico creo que es muy parecido al de Lisbeth, Sindr. de -------- con Trs. de --------. Pero sin duda que el diagnostico de sus entornos también tiene mucha enjundia.

viernes, 3 de julio de 2009

Recomendación de libro: ¿Porqué las cebras no tienen úlcera?


Aquí una entrevista de Punset con el autor del libro que os recomiendo:

miércoles, 24 de junio de 2009

Adicción a internet




AQUÍ TENEIS UN EXTRACTO DE UNA MONOGRAFÍA SOBRE EL TEMA. DENTRO DEL APARTADO DEDICADO A LA ABSTINENCIA PUEDO AÑADIR COMO AFECTADO POR ESTE MAL: DESEOS DE MATAR AL TÉCNICO DE LA COMPAÑÍA QUE SE NIEGA A ENVIARTE UN ROUTER A PESAR DE HABER LLAMADO 5 VECES, 5 DIAS DIFERENTES, SIN QUE ME DIERAN UNA SOLUCIÓN. CUANDO ME QUISE DAR DE BAJA ENTONCES ME LO OFRECIERON...
John Suler señala la existencia de dos modelos básicos de la hipotética adicción a Internet.
El primero de ellos hace referencia a aquellos sujetos muy aficionados e interesados por sus ordenadores que utilizan la Red para recoger información, jugar en solitario, obtener nuevos programas, etc. pero sin establecer ningún tipo de contacto interpersonal (mas que el necesario para lograr sus propósitos).
El segundo tipo lo constituiría aquellos sujetos que frecuentan los Chats, MOODS (juegos en línea) y listas de correo. Todos ellos tienen en común la búsqueda de estimulación social. Las necesidades de filiación, ser reconocido, poderoso o amado subyacen a este tipo de utilización de la Red. En oposición a ellos, los sujetos del primer grupo evitan el "caos" interpersonal que puede cualquier canal de IRC. Para ellos la necesidad de control y la predictibilidad son elementos esenciales. Cuando el uso de Internet interfiera de un modo significativo las actividades habituales es cuando podrá ser considerado patológico. Sin embargo la interferencia sobre los hábitos de vida no es un criterio estable ya que varía tremendamente de unos sujetos a otros, variando en función de las disponibilidades de tiempo, dinero y de numerosas circunstancias tanto personales como familiares. Mark Griffiths (Psicólogo, Universidadde Plymouth) considera que las nuevas tecnologías son en sí adictivas, presentando patrones comportamentales similares a los del juego patológico o la bulimia. No obstante debemos considerar las actitudes de este autor sobre las nuevas tecnologías desde la perspectiva del familiar de un jugador patológico de maquinas recreativas, que ha publicado algunos trabajos condenando el juego con videojuegos con argumentos de escasa entidad.
Aproximación diagnóstica.
Pese al escaso y anecdótico bagaje clínico son numerosas las voces que proponen la inclusión de este supuesto trastorno en los manuales de clasificación (DSM-IV, ICD-10), aventurando borradores de criterios diagnósticos:
Tolerancia (definida por los siguientes criterios). Necesidad de incrementar las cantidades de tiempo conectado a Internet para lograr la satisfacción. Disminución del efecto con el uso continuado de similares tiempos de conexión.
Abstinencia, manifestada por las siguientes características: Síndrome de abstinencia. Cesación o reducción del tiempo de conexión (cuando se han dado períodos de tiempo prolongados de uso intenso). Dos o más de los siguientes síntomas aparecen después de unos días y hasta un mes de haberse producido el punto anterior. Agitación psicomotriz. Ansiedad. Pensamientos recurrentes (obsesivoides) acerca de lo que estará ocurriendo en Internet. Fantasías o sueños acerca de Internet. Movimientos voluntarios o involuntarios similares a los que se efectúan sobre un teclado.Los anteriores síntomas producen malestar o deterioran las áreas social, ocupacional o cualquier otra área vital. El uso de Internet o de otro servicio on-line es preciso para aliviar o suprimir los síntomas abstinenciales.Se accede a Internet mas a menudo o durante períodos de tiempo mas prolongados de los que se había planeado.Existen propósitos persistentes e infructuosos de suprimir o controlar el acceso a la Red.
Se invierte una cantidad de tiempo notable en actividades relacionadas con Internet (adquisición de libros, pruebas de nuevos browsers, organización del material descargado, etc.)
Las actividades sociales, profesionales o de recreo disminuyen o desaparecen a causa del uso de Internet.
Se permanece conectado a pesar de saber que ello supone un problema persistente y recurrente de tipo físico, social, laboral o psicológico (privación de sueño, conflictos matrimoniales, negligencia laboral, sentimientos de abandonar a los seres queridos...).
Ivan Goldberg prefiere sustituir el término de adicción a Internet por el de Uso patológico de Ordenadores, estableciendo los siguientes criterios de diagnóstico:Cambios drásticos en los hábitos de vida a fin de tener mas tiempo para conectarse. Disminución generalizada de la actividad física. Descuido de la salud propia a consecuencia de la actividad en Internet. Evitación de actividades importantes a fin de disponer de mayor cantidad de tiempo para permanecer conectado. Deprivación o cambio en los patrones de sueño a fin de disponer de mas tiempo en la Red. Disminución de la sociabilidad que tiene como consecuencia la pérdida de amistades. Negligencia respecto a la familia y amigos. Rechazo a dedicar tiempo extra en actividades fuera de la Red. Deseo de mas tiempo para estar frente al ordenador.Negligencia respecto al trabajo y las obligaciones personalesCorrelatos fisiológicos.
Lynne Roberts describió algunos de los correlatos fisiológicos relacionados con el uso intensivo de Internet, aunque no iguala necesariamente estas reacciones con la adicción en su sentido patológico.
Respuesta condicionada (aceleración del pulso, incremento de la TA) a la conexión del módem.
Estado de conciencia alterado durante largos períodos de tiempo, con una total concentración en la pantalla, similar al de la meditación o del trance (hipoprosexia).
Sueños que aparecen en forma de "Scroll".
Irritabilidad importante cuando se es interrumpido por personas o circunstancias de la vida real mientras se está sumergido en el ciberespacio.
Sarah Lawrence editora de la revista educativa "Taken Children Seriously" afirma que navegar en la Red no se caracteriza por la repetición irracional de una conducta destructiva, como es el caso de las verdaderas adicciones. Señala como la valoración del tiempo de conexión puede ser una variable engañosa (estudiada desde un punto de vista únicamente cuantitativo).
La cruzada del propio Ivan Goldberg o la de Kimberly Young requieren elevados tiempos de conexión a Internet, así como muchas horas dedicadas a actividades relacionadas con la red, siendo estos aspectos criterios de diagnóstico del IAD. ¿Sería legítimo considerarlos a ellos como adictos? Hasta la fecha no existe un perfil bien definido del usuario adicto a Internet, en general se trata de sujetos jóvenes, preferentemente varones, con un elevado nivel educativo y hábiles en el uso de la tecnología. Se especula con la existencia de un subgrupo de usuarios caracterizado por la timidez, que encuentra en el ciberespacio la posibilidad de liberarse de la ansiedad producida por las relaciones sociales cara a cara, ganando en autoconfianza, dado el relativo anonimato que Internet proporciona.
El Instituto para el Estudio de las Adicciones (IEA) se ha ocupado de describir qué tipo de personas son las que tienen más probabilidades de sufrir este tipo de dependencia. Las personas que padecen depresión, desorden bipolar, ansiedad, baja autoestima, o han padecido anteriores adicciones son las más vulnerables, según el IEA.